Miguel Maritano Industria de Jabones S.A | El secreto del mítico Jabón Popeye, LUN, la opinión del Dr. Juan Honeyman, julio 2010
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El secreto del mítico Jabón Popeye, LUN, la opinión del Dr. Juan Honeyman, julio 2010

Qué chileno no ha escuchado hablar del jabón Popeye. Es como si le hicieran la desconocida a Condorito, pues el tosco jabón rectangular ya es un clásico y, aunque le huela a añejo, sigue brillando en muchas casas como el favorito de las mujeres que acaban de tener guagua.

Por consejo de la abuelita o del doctor, el jabón es un imprescindible para lavar la ropa de los niños hasta el día de hoy, aunque el comercio esté lleno de productos sofisticados. “Mi pediatra me lo recomendó… Mi hijo es bien alérgico y hasta ahora (9 meses) no le ha pasado nada”, cuenta Iris Prado en un foro que intenta ayudar a otra cibermamá inexperta. “Jabón Popeye, del blanco, que dice para bebé”, le aconseja también Jeanette.

Sesenta y un años tiene el mítico producto. La primera barra se vendió en Chile en 1949, cuenta Pablo Maritano, gerente comercial de Miguel Maritano Industria de jabones S.A, creada por inmigrantes italianos. “El objetivo fue ayudar a la dueña de casa en el lavado de la ropa, entregando un producto noble, confiable, y ciento por ciento producido en Chile. La mayoría recuerda que su mamá lo prefería porque sacaba todas las manchas cuidando la piel”, explica y cuenta que en la empresa ya trabaja la tercera generación familiar, sumando nuevos detergentes líquidos y en polvo a la marca. Eso, aunque a varias chilenas ya se les había ocurrido rallar el jabón para echarlo a la lavadora.

¿Por qué es tan famoso el jabón? Se habla de una fórmula secreta…
La fórmula está celosamente guardada, pero se ha ido mejorando. Se trata de jabón ciento por ciento jabón natural más glicerina, humectantes y fragancias. No contiene productos corrosivos o agresivos que dañen la piel, por eso es recomendado por pediatras, dermatólogos, ginecólogos y matronas.

¿Y por qué se llama Popeye?
Porque el personaje de Popeye refleja nobleza, gran entusiasmo de colaborar y saca la mugre sin violencia.
La clásica barra de 170 gramos cuesta 349 pesos, por lo que “es un producto transversal”, dice Maritano, cuya fábrica está ubicada en Talcahuano, Octava Región.

Gracias antiguas
El dermatólogo Juan Honeyman es uno de los especialistas que suelen recomendarlo. “El jabón Popeye es el mejor tolerado por pieles sensibles, porque no contiene detergentes que causan las irritaciones. Casi siempre las cosas antiguas son mejores y esta barrita no es la excepción… Pero no muchas mamás están dispuestas a lavar a mano como antes”, dice. Y acota que “muchas alergias a la piel son causadas por detergentes que contienen níquel”.

Fernando Ruiz-Esquide, pediatra-neonatólogo, también reconoce sus bondades, aunque no lo ensalza: “Es un jabón con pH neutro, por eso no daña la piel, esa es toda la ciencia. Ideal para las pieles delicadas de las guaguas”.

61 años cumplió el jabón del marinero en el comercio nacional. La familia Maritano, que creó el producto, llegó a Chile a fines de 1890, desde Italia.
Es el mejor tolerado por pieles sensibles, porque no contiene detergentes
Dermatólogo Juan Honeyman

¿Cómo se hace un jabón?
Se sabe que los sumerios, en el año 3.000 A.C., ya fabricaban jabón como artículo de aseo. Actualmente, se obtiene como resultado de la reacción química entre un álcali (hidróxido de sodio o de potasio) y los ácidos grasos de una materia grasa como manteca de cerdo o aceite de coco, proceso conocido como saponificación. Los jabones artesanales parten de la base de un jabón natural ya hecho, por ejemplo, de glicerina, por lo que solo se juega a modificarlo.

 

Fuente: www.lun.cl